Fe, Ciencia, Sociedad

19 Abril 2021
El 52º CEI que se celebrará en Budapest del 5 al 12 de septiembre tiene como objetivo: encuentro con Jesucristo, hacer visible el signo del amor cristiano por el mundo y hacer desarrollar un diálogo vivo entre los pueblos y las religiones.

Era la primera vez que -en el espíritu de iniciar un diálogo interreligioso y realizar la cooperación entre la iglesia y el mundo académico- se reunieran en una mesa redonda para debatir el tema en una radio pública Péter Erdő, cardenal y arzobispo de Esztergom-Budapest, Zoltán Balog, obispo reformado y presidente pastoral del Sínodo de la Iglesia Reformada Húngara, Slomó Köves, rabino principal de la Comunidad Judía Húngara Unificada (EMIH) y Szilveszter E. Vizi neurocientífico y ex presidente de la Academia Húngara de Ciencias.

La Eucaristía nos unifica

Originalmente, la conferencia estaba planificada con motivo de la celebración del Congreso Eucarístico Internacional de Budapest, en la que muchas personas ilustres nacionales y extranjeras de la vida científica habrían compartido sus pensamientos sobre la fe, la ciencia y sus efectos causados en la sociedad.

El evento fue cancelado debido a la pandemia. Sin embargo, los conferenciantes invitados enviaron sus discursos por escrito. Gracias a ellos pudo nacer un libro excepcional titulado Fe, Ciencia, Sociedad.

Científicos naturales y sociales, juristas, teólogos han elaborado una amplia gama de temas en el libro, tales como: ¿se puede justificar la existencia de un Dios infinito por la razón? ¿Existe un puente entre lo espiritual y lo material, la fe y la razón, el mundo visible y el mundo invisible? ¿Será la pandemia un castigo de Dios?

La palabra clave del libro es la Eucaristía. A pesar de la riqueza del contenido del libro, sigue apuntando hacia una única dirección: hacia el acto de escuchar, de conocer, de dialogar sobre nuestro mundo. Nos orienta hacia el acto de colaborar y pensar juntos sobre nosotros mismos, tanto entre los creyentes como entre los no creyentes, incluso entre los seguidores de las más diversas corrientes religiosas y científicas.

Los participantes de la mesa redonda intentaron hacer lo mismo en su debate. Estaban buscando aquellos puntos comunes que puedan conectar como un puente a las personas de las diferentes religiones o de las diferentes ideas. La mayoría de nosotros tiene delante de sus ojos un Dios que es un hombre de barba gris y que nos gruñe sin parar. Pero, ¿cuál es la imagen sobre Dios de un cardenal, de un rabino, de un obispo reformado y de un neurocientífico

Peter Erdő estaba experimentando la presencia de Dios mientras contemplaba el mar. El médico, el neurocientífico se encontró con Dios estudiando el mundo creado, dándose cuenta de lo fantástico que era su orden. ¿Qué significa crecer en seno de una familia profundamente religiosa donde Dios está presente como una persona accesible, a quién se puede hablar en cualquier momento o simplemente realizar la existencia de Dios teniendo unos padres ateos? Zoltán Balog, el obispo reformado, nos habló sobre su experiencia de Dios de la manera antes mencionada, mientras que el rabino Slomó Köves nos contó sobre aquella experiencia de cómo pudo entrar de niño en el foco de su interés el deseo de querer experimentar la existencia de Dios de una manera racional.

Un científico húngaro, un monje que fue respetado también por los papas

Han llegado a un consenso en la cuestión de que la fe y la ciencia se deben combinar para el mejor conocimiento del mundo, en la búsqueda de la verdad. Hacer que cualquiera de ellos sea exclusivo siempre ha podido producir mucho daño a la comunidad humana.

A lo largo de la mesa redonda recordaban también la obra de un monje benedictino llamado Stanley L. Jáki, quien siendo físico experimental estudiaba con Víctor F. Hess, ganador del premio Nobel. A través de su deseo de conocer el mundo creado, su competencia científica, teológica y física hizo elevar en sus obras escritas la relación entre la fe y la ciencia a una nueva dimensión. Rechazó la exclusividad de cualquiera de las dos en el conocimiento del mundo. Su trabajo científico fue seguido con especial atención por varios papas. Las ideas de Jáki pueden ser consideradas como precursores de la encíclica papal Fides et Ratio publicada por San Juan Pablo Segundo.

Szilveszter E. Vizi, médico e investigador utilizó de los Diez Mandamientos aquellos mandamientos que eran relativos a las relaciones de las comunidades humanas para mostrar cómo aparece en el resultado del desarrollo del pensamiento humano cada dos por tres la ciencia como una fuerza creativa que es capaz de cambiar el mundo. Según Szilveszter E. Vizi, un científico también puede llegar hasta aquel punto donde se dé cuenta de que hay un orden fantástico en el mundo, que es el mismo Dios.

La epidemia puede abrir un nuevo capítulo en nuestras vidas

Por supuesto, también se habló de la epidemia. Zoltán Balog comparó la pandemia a la historia bíblica de la Torre de Babel: ambos tienen un impacto global y muestran una especie de pedagogía divina de que es hora de detenernos y mirar dónde están nuestros límites. El cardenal Péter Erdő cardenal y primado, nos recordó que en la historia de la humanidad las grandes epidemias siempre han sido ciertas líneas divisorias de la historia cultural.

Los hitos no se derivaron del hecho de que la gente sacara la conclusión de los acontecimientos, sino que la situación cambió y este cambio tenía muchas consecuencias. Péter Erdő todavía está esperando que la situación epidémica nos enseñara a evaluar y revisar la situación misma. Que nos de una imagen de lo que es valioso y esencial para las personas. Además de la seguridad y de la alimentación, la religión también llegó a formar parte de esta lista, - gracias al debate realizado a propósito del cierre de las iglesias en Italia.

Según el cardenal este período nos brinda la oportunidad de evaluar y revisar nuestra vida. ¿Será ciertamente necesario después de la epidemia realizar viajes costosos y perjudiciales para el medio ambiente, o las videoconferencias de las que aprovechamos ahora se pueden conservar en ciertos casos?

Szilveszter E. Vizi confía en una reacción "anti-Babel", la epidemia puede enseñarnos que las personas deben actuar juntas por el bien común global frente al enemigo común e invisible.

Slomó Köves se centró en la vulnerabilidad y en la falsa sensación de seguridad a propósito del peligro invisible. Opinaba que la seguridad considerada la más importante queríamos crearla nosotros mismos. La humanidad volvió a ser engreída igual que los constructores de la Torre de Babel. Estamos construyendo muros que son finitos, mientras que la verdadera seguridad la puede proporcionarnos únicamente el infinito trascendente.

Foto: Marcsi Ambrus